ANÁLISIS SOBRE EL JOROBADO DE NOTRE DAME (DE DISNEY)

Quiero dejar en claro que esto ha sido transcrito de un hilo que hice en Twitter, así como el resto de Desvaríos que puedan encontrar en este blog. Una vez dicho esto, que comience la función. 


La historia original de Victor Hugo tiene como finalidad el salvar la Catedral de París, por ello la denominan Notre Dame, ya que a finales del siglo XVIII y principios del XIX, la ciudad de París se encuentra ante la negativa del arte Gótico. 

La ciudad de París (no literalmente, más bien es la iglesia, que nos conocemos, señores), comienza a destruir todas las edificaciones y todo aquello relacionado con la época artística del gótico. Víctor Hugo, al ver lo que estaban haciendo con la ciudad, intenta convencer a la población parisina de conservar el patrimonio, y es por ello por lo que decide realizar una novela, cuyo elemento principal (y en torno al que gira toda la novela) es la Catedral de Nuestra Señora de París, la cual describiría con lujo de detalles para intentar demostrarle a la población la belleza de esta


PELICULA DE DISNEY. 

Lo que Disney nos muestra es algo completamente diferente a lo que se nos muestra en la novela. En primer lugar, se nos cambia la profesión de Frollo. En la novela, es el sacerdote de la catedral, mientras que en la película lo delegan a Juez (obviamente Disney no quería unir el problema de la iglesia, pero Víctor Hugo no le tuvo miedo al éxito y decidió poner a este antagonista como el sacerdote, con lo cual, podemos ver como se metía con la iglesia, que era la culpable de la desaparición, o posible desaparición, de la Catedral)

Dada esta breve introducción, comenzamos con lo interesante: 

  • 𝐌𝐮𝐞𝐫𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐠𝐢𝐭𝐚𝐧𝐚 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐢𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐍𝐨𝐭𝐫𝐞 𝐃𝐚𝐦𝐞

Gitanos en barca
La escena de Disney comienza con dos gitanos huyendo, por lo que ya tenemos una premisa de que en el París medieval en el que se ambienta la película (y la obra iriginal de Víctor Hugo), hay racismo hacia esta población. 

La aparición del Juez Claude Frollo, el cual en la novela original es el archidiácono, nos deja ver que tiene un poder inmenso dentro de la iglesia. Podemos ver como el Juez comienza a perseguir a la gitana, a la cual ha culpado de hurto solo por el hecho de ser eso, gitana. 

Juez y gitana tienen protagonizan una persecución que finaliza a los pies de la catedral de Notre Dame, donde Frollo consigue quitarle el objeto que lleva en las manos, obviamente, usando la violencia, por lo que la mujer cae y se golpea contra los escalones, provocándole así una muerte instantánea. 


El Juez Frollo, sin mostrar arrepentimiento alguno, comprueba qué es lo que levaba la gitana en las manos, para descubrir así que no era algo robado, sino un bebé. Pero no un bebé cualquiera, sino uno deforme. 

Esto nos lleva a otra muestra de repulsión por parte de este personaje: todo aquello que no sea éticamente perfecto o correcto, debe de ser odiado, perseguido y eliminado. Estas tres cosas son algo que vemos a lo largo de la película, sobre todo en esa misma escena, donde el Frollo se acerca al pozo que se encontraba a unos metros y sin dudarlo dos veces, sostiene al bebé en alto, dispuesto a tirarlo al pozo para que muera ahogado. 


En estas escenas, podemos ver perfectamente la maldad que refleja el personaje de Claude Frollo. Esto se nos acentúa con el uso de un Dies Irae que resuena en el fondo, el cual nos está avisando del presagio de muerte (en este caso la muerte de la gitana y la, casi, muerte del bebé). Si no os acordáis lo que es el Dies Irae os lo recuerdo sin problema. Es un poema que describe el Juicio Final, donde el coro te avisa de que alguien ha muerto. 

Frollo no consigue matar al bebé porque es detenido por el archidiácono de la catedral, el cual hace su aparición en escena mediante el uso de un relámpago, dando así dramatismo a la escena y, por qué no, simbolizando la aparición divina (como el momento del la aparición del ángel antes de que Abraham degollase a su hijo Isaac). 


El archidiácono de la catedral comienza a decirle a Frollo que le ha quitado la vida a un inocente, y que ahora pretende hacer lo mismo. Lo interesante de este momento es que el hombre remarca en varias ocasiones que se encuentran a los pies de Notre Dame, avisándole de que vigile lo que hace, porque se encuentran en un lugar sagrado y que será juzgado. (No, no será juzgado literalmente)
De hecho, el archidiácono le advierte, y cito textualmente: 

"Tú podrás engañarte a ti mismo, defender tu inocencia en tu clan, más no tiene perdón la maldad de tu acción porque ahí, mil ojos hay en Notre Dame"


 En otras palabras, le dice que piense bien lo que va a hacer, porque está siendo juzgado. Pero ¿por quién está siendo juzgado Frollo? Muy fácil. La escena siguiente nos muestra las esculturas que rodean la portada de la catedral, donde podemos encontrar a los Patriarcas del Antiguo Testamento, junto a reyes y otros personajes. 



Vemos un primer plano del rostro de Frollo, claramente acojonado ante el hecho de sentirse juzgado por los Patriarcas. Pero, lo que más llama la atención es el momento de la figura del diablo. Es un personaje que apenas aparece unos segundos, pero podemos ver perfectamente la expresión burlona que tiene en su rostro mientras se gira y mira en dirección hacia el Juez, con una sonrisa malévola, como si le dijera "eres como yo", porque lo es. 



Pero esto no es lo único que llama la atención. Lo que más parece impactarle a Frollo es la Virgen que carga al Niño. Cuando nos muestran la escena, por unos instantes, parece tener los ojos cerrados pero según se acerca, vemos una mirada acusatoria por parte de la escultura, la cual se encuentra atenta a todos los movimientos que haga o pueda hacer el Juez. 


El hecho de sentirse juzgado por la Virgen María parece acojonar más a Frollo. Si trasladamos esto a la obra de Víctor Hugo, él es el archidiácono por lo que sabe que, si hace algo malo siendo parte de la iglesia, puede ser severamente castigado. Es por esto, por no querer ser juzgado (y más bien, por no querer matar a alguien delante de testigos, pues recordemos que es un hombre con poder, pero que no hace nada delante de testigos) decide hacerse cargo del bebé. Lo acepta, pero lo repudia, pues lo primero que hace es esconderlo dentro de la catedral, en el campanario, donde nadie lo pueda ver nunca. Lo hace su esclavo, y él será la única persona que tenga interacción con el niño. 

Ojo, Frollo no es tonto. Si él es la única persona a la que conoce el niño, será una enorme ventaja en el futuro, pues hará cualquier cosa por él. Lo venera. Es algo que el personaje nos deja ver en todo momento cuando sus amigas las gárgolas, y posteriormente el Capitán Febo, se meten con Frollo y le dicen que no es un hombre amable. 

Bien, ¿ha quedado más o menos claro todo? ¿No os habéis perdido? Bien, porque ahora empieza la que, para mi, es la mejor escena de toda la película. 


  • 𝐄𝐬𝐜𝐞𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐡𝐢𝐦𝐞𝐧𝐞𝐚
Esta es una de las escenas más potentes de la película, y de todas las películas que ha hecho Disney. Todo comienza con un plano del Palacio de la Justicia donde se esconde Frollo (lo que vendrían a ser los Juzgados, mas o menos). Vemos al Juez dedicándole una cancioncilla a la Virgen María, pues recordemos que al principio de la película, el hombre había matado a alguien (la gitana) a los pies de la Catedral y pretendía hacer lo mismo con Quasimodo. Bueno, pues desde ese momento, Frollo se encuentra acojonado perdido y se siente juzgado por la Virgen María, así que no es de extrañar que le pida perdón (spoiler, no le sale). 

En esta escena destacan unos colores predominantes: el tono azulado que vemos en gran parte de la escena, asociado al cielo. Las tonalidades anaranjadas que tiran a rojo, asociadas a la pasión. La contraposición de ambos colores nos hace saber que Frollo no sabe lo que quiere. Quiere ser perdonado, pero en el fondo, es un hombre malvado. 

Acto seguido, saca el pañuelo de la gitana Esmeralda y de repente, aparece un coro de almas encapuchadas, todas ellas de color rojo. Representan a la iglesia, a los cardenales. 
Los encapuchados lo juzgan mientras él les dice que no es culpable de haber sido engañado por los encantos de una gitana (en la novela, Frollo se encuentra más que obsesionado con la gitana Esmeralda, hasta puntos de querer tener algo sexual con ella). El coro lo juzga, pues al estar ligado con la iglesia (en Disney, por la fe y no por ser el archidiácono), tiene pensamientos que no son adecuados. 

Los encapuchados lo juzgan sabiendo lo juzgan, sabiendo lo que hizo en el pasado y teniendo en cuenta de que está sintiendo lujuria hacia una mujer y con ello, tiene pensamientos impuros. En la película de Disney, Frollo quiere formar parte de la iglesia (esto no tiene mucho sentido, pues en la novela de Victor Hugo, ya lo es pero Disney tenía que separar la iglesia de lo malvado). 
Frollo dice que la culpa de que se sienta atraído por la gitana es de Dios, por hacer al hombre más débil de lo que debería. Es en ese momento cuando las figuras se desvanecen mientras él intenta alcanzarlas, cosa que no consigue. (Quiere ser parte de la iglesia, pero nunca lo será, al menos, según Disney)



¿Recordamos las tonalidades azules y rojas? Pues ahora la habitación se encuentra inundada por ambas, destacando más la roja, pues Frollo se encuentra lleno de pasión. Segundos después, intenta besar una imagen de Esmeralda (hecha por humo), pero es interrumpido, por lo que la luz roja que proviene de la chimenea (que vendría a ser el infierno), desaparece, dándonos las tonalidades azules. 

¿Podríamos decir que la pasión se ha ido? Sí y no. Simplemente ha sido interrumpido. La silueta de un guardia aparece, éste le anuncia que la gitana ha escapado, por lo que Frollo se enfurece. Ese momento de tranquilidad, donde los tonos azules predominan (el cielo), podría tratarse de un momento de redención, pero claro, Frollo está más caliente que la chimenea, así que todo se va a la mierda. 




El color ojo vuelve a coger potencia, ya no por la lujuria, sino por la ira. La gitana ha escapado, mejor dicho, se le ha escapado. Es más, aquí Frollo ya nos anticipa lo que va a pasar cuando dice, y cito: 

"No importa, la encontraré, aunque tenga que quemar toda París". 

A Frollo se le va la olla y se entrega completamente a la locura. Se condena a sí mismo. Esa intervención era un ápice de perdón, pero Frollo se encuentran tan lleno de maldad que le da igual. La gitana se le ha escapado y solo quiere capturarla, esta vez para matarla. 

Las sombras vuelven a aparecen mientras Frollo se dirige hacia el muro mientras ya se deja llevar por la maldad y la ira a la vez que declara que va a darle caza. Frollo nos lo hace saber mientras dice: Que dios se apiade de ella (porque le dará caza). Que dios se apiade de mi (porque ha terminado de enloquecer). A su vez, las sombras que se proyectaban en el muro de piedra entonan un Kyrie.


 Volviendo a Frollo, vemos que, al lado de esas sombras, el Juez se queda pequeño. Se está alejando de la fe y se entrega a la maldad. Las sombras lo abandonan, ascendiendo al cielo, mientras que él se queda en el infierno. Ha aceptado que va a pecar, da igual si es mediante la lujuria o la maldad. Está tan obsesionado con ella (y es tan cabrón) que llega a decir que si no es suya, morirá (la gitana, claro)

¿Vamos bien hasta aquí? ¿Los vamos entendiendo más o menos? Pues continuamos.


  • 𝐀𝐜𝐨𝐠𝐞𝐫𝐬𝐞 𝐚 𝐬𝐚𝐠𝐫𝐚𝐝𝐨

¿Os habéis preguntado alguna vez que es eso de acogerse a sagrado? Es algo que dicen en la película en varias ocasiones. ¿Qué significa eso? Pues os lo explico. 

Si bien es una frase que escuchamos por parte de la gitana del comienzo de la película cuando llega a la catedral, es algo que la gitana Esmeralda usa en algunas ocasiones, siendo una de ellas el "enfrentamiento"  que tiene con el Capitán Febo. También será usado cuando Quasimodo salva a Esmeralda de la hoguera y sube con ella hasta el rosetón para después gritar: "¡Está en sagrado!" (O Sanctuary, si lo ves en inglés)

Decir que algo se encuentra en sagrado es una aplicación jurídica e institucional del principio cristiano de la justicia divina. Forma parte de la misión de la iglesia a favor de los miserables. 

En otras palabras, aunque seas un violador o un asesino, si tú te acoges a sagrado (obviamente estando dentro de un lugar sagrado) no puedes ser juzgado por nadie. Estás bajo la protección de la iglesia. La iglesia siempre ha tenido mayor poder, por lo que cualquier pecado era perdonado cuando ponías un pie en el interior de una catedral o iglesia mientras ser acogido. Eras protegido por la iglesia y nada ni nadie podía juzgarte. 

El inconveniente de esto es que debes redimirte de todo lo que has hecho, debes jurar sobre el Evangelio y renunciar a la venganza. 

Esto es algo que vemos también en Los Miserables, cuando Jean Valjean se hospeda en la pequeña iglesia y roba al sacerdote que lo acoge, pero este le dice que, al darle cobijo, lo está protegiendo y que da igual lo que hubiese hecho en su pasado. 


En la película de Disney, hay un momento en el que Frollo entra en la catedral mientras Febo y Esmeralda están dentro. Intenta atacarla (más bien la amenaza) y les dice que no puede hacer más MIENTRAS se encuentren dentro de la iglesia, pero que una vez que salga a la calle, no dudará ir a por ella. 

¿Veis por donde va la cosa? Frollo está obsesionado con ella y sabe que, una vez que abandone el espacio sagrado ya podrá darle caza, pues no seguirá estando protegida. (Aquí de nuevo, Disney nos muestra la relación de Frollo con la iglesia, esta vez como archidiácono. Sabe las normas de la iglesia)


  • 𝐏𝐚𝐫𝐢𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚𝐬
Otra escena digna de comentar es la del final. 

La catedral de Nuestra Señora de París, como ya se ha comentado, es la protagonista de la novela de Víctor Hugo y de la adaptación de Disney. Toda la acción ocurre dentro de ella o a sus alrededores. 
Los que más llama la atención son los últimos minutos: desde el momento en el que intentan quemar viva a la gitana, hasta el momento donde el pueblo por fin acepta al campanero. 

Al igual que los apartados que ya he comentado, aquí también encontramos una simbología que tiene mucho poder y, de nuevo, la figura principal no es otra que la del Juez Frollo. 

Aquí nos encontramos con un Frollo que ya se ha dado por vencido con la gitana. Ha visto que se ha enamorado del Capitán (en el libro, Frollo lo mata en un ataque de celos) y decide quemar viva a la chica porque no lo ama (obviamente, es que eres un eclesiástico más salido que el pico de una mesa).
Tenemos a un Quasimodo encadenado en lo alto de la catedral que, al ver a la mujer que ama, saca una fuerza sobrenatural (que ni el mismísimo Thor) y consigue romper las cadenas para ir a rescatarla. Esto no le gusta nada a Frollo y va tras ellos. 

Todos sabemos lo que ocurre, al menos, si has visto la película. Si no lo sabes, te invito a que la veas, y si ya lo sabes, continúa. 

Nos situamos momentos antes del final:

Frollo sigue obcecado con matar a la gitana porque no se ha enamorado de él, asi que decide hacer lo que mejor se le da: usar la violencia y el miedo. 
Nos encontramos con una París consumida por las llamas, lo que ya nos da una premisa de como va a terminar este buen hombre de Dios. París ahora mismo es el infierno, y Frodo ya hace un buen rato que ha aceptado que va a terminar allí (nos remontamos a la escena de la chimenea). 

Quasimodo intenta huir del ataque, pero claro, Frollo es un tío listo. La catedral, por supuesto, sigue siendo la gran protagonista de la escena, toda la acción ocurre dentro de ella (no dentro dentro, sino en las techumbres). El Juez Frollo hace una especie de Assassin's Creed y comienza a escalar por las gárgolas. Esto ya nos deja ver (y su cara) que bondad ya no le queda. Se la sudan todos menos él mismo. El hombre ataca incluso a su "protegido", cegándolo con la capa de su tínica. Quasimodo se defiende empujando a Frollo y este termina cokgado de una de esas gárgolas que permiten que el agua sea expulsada. 

Si nos fijamos, Frollo tiene el infierno a sus pies, y podríamos decir que literalmente, pues París es un infierno en ese momento, envuelta en llamas por todas partes. 

Esta escena es una soberana obra de arte. Podemos ver el miedo en el rostro de Frollo. Aunque es un ser malvado, teme morir. Pero lo que más me gusta de ese momento, ese breve momento de debilidad que tiene, es lo que le sigue. 

Frollo consigue salvarse durante unos segundos. Piensa que lo tiene ganado. Consigue volver a ponerse en pie, pero está tan cegado por el poder, que no se da cuenta (o sí)
de que está sobre una gárgola. Mientras alza su espada, invoca a dios para que lo mate (nos dice como va a morir segundos después) diciendo, y cito: 

"Y aplastará a los malditos y los hará caer al abismo infernal"

Obviamente Frollo no tiene pensado morir, para él esos malditos son la gitana y Quasimodo, el cual ha pasado a ser una deshonra para él al ayudar a los gitanos y hacerse amigo de ellos. 
Lo gracioso de esto es que se escucha una potente parís que dice: Acaba con él
Es algo que dice la propia catedral (si mal recuerdo, una de las gárgolas). ¿Veis la gracia de la escena? Dios ha decidido enviar a Frollo al infierno, pues acto seguido, la gárgola "cobra vida" y Frollo cae a las llamas de ese infierno (París) envuelto en llamas. 



Disney se la rifó con esta película. Es una de las mejores que tiene. La construcción del villano es una de las mejores, siendo Frollo el villano más villano de Disney. Y tiene más mérito, pues es una película que separa la iglesia de la maldad para poder mostrar a un personaje que no tiene bondad alguna (ahí me fallaste, Disney, deberías haber dejado a Frollo como Archidiácono y que les den)

Todos sabemos que Disney dulcifica las cosas, pero también estoy segura de que no querían problemas, cosa que a Víctor Hugo le dio. Él quería denunciar el hecho de que estuviesen destruyendo edificaciones góticas (iban a destruir todo París). Quería salvar Notre Dame, y qué mejor forma de hacerlo que crear una novela donde pone a la iglesia patas arriba, pero a la vez le da una gran importancia a una arquitectura cuyo fin es albergar a los fieles. 

Fuere cual fuere la intención de Víctor Hugo, Disney hizo una obra maestra, desde la banda sonora de Alan Menken que provoca que se te ponga la piel de gallina, hasta los actores de doblaje, que le dan ese énfasis y esa vida a los personajes (una especial mención a Tony Jay en la versión original, cuya voz es la de Frollo, y a Ernesto Aura en la versión en Castellano).


Dichas estos desvaríos artísticos y (levemente) musicales, me despido. 

Nos vemos la próxima vez. Estaré encantada de desvariarte con lo que leas. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

𝐁𝐈𝐄𝐍𝐕𝐄𝐍𝐈𝐃𝐎𝐒

MEDICI: SEÑORES DE FLORENCIA (SERIE)