EL FANTASMA DE LA ÓPERA: MUSICALES Y ADAPTACIONES

     ¿A quién no le gustan los musicales? No, no hace falta que respondáis, ya sé que a muchos no les gusta este espectáculo que combina lo hablado con la música. Pues a todos estos que no les atrae nada, os digo que hoy os jodéis. 

     Hoy os traigo un número musical. Quizás el primero o de los primeros en el que piensas cuando escuchas la palabra Musical. Exacto, os estoy hablando de El Fantasma de la Ópera de Andrew Lloyd Webber. Sabed que Webber cogió la idea de la novela de Gaston Leroux, con el mismo nombre. Como la novela es mucho más oscura que el musical, Webber lo llevó a un terreno que iba a ser mucho más comercial y que no atemorizaría a los espectadores. 

  • 𝐌𝐔𝐒𝐈𝐂𝐀𝐋𝐄𝐒

    Bien, si yo os hablo de musicales del Fantasma de la Ópera, pensáis directamente en el de Broadway, el cual cerró sus puertas el pasado año, tras estar en cartelera ininterrumpidamente desde 1986.Pero. ¿y si os dijese que el musical de Broadway no era el primero? Pues no, amigos. Webber no fue el primer genio que tuvo la idea de adaptar la novela de Leroux a modo de musical, de hecho, se basó en otro.

     El musical de Webber salió al mundo el 9 de octubre de 1986. Pero es que, 10 años antes, en 1976, Ken Hill, un dramaturgo y director de teatro fue el primero que dijo: ¿y si hago un musical? 

Una de las primeras diferencias que vemos entre el musical de Ken Hill y Webber son las Arias que introduce.

-Pero Violeta, yo no sé que es un Aria. 

-Pues haber estudiado, pichón. 


    Un Aria, queridos pichoncitos míos, es una pieza musical hecha para ser cantada por una voz solista, habitualmente con un acompañamiento orquestal y como parte de una ópera. Entonces, una vez que os ha quedado claro lo que es un Aria, tiene sentido que se introduzcan en un musical cuya trama principal ocurre en el Palacio de la Ópera de París y cuyos protagonistas son personajes que trabajan como elenco de ese palacio (menos el inútil del vizconde de Chagny). 

Un ejemplo de Aria muy famoso es el Aria de la reina de la noche, de la ópera La flauta Mágica de Mozart. 


     Bien, volviendo a Ken Hill. Estrena su musical en 1976, en Londres. Vemos así la primera aparición de este musical. En Europa. Es un musical que, a día de hoy, también sigue en Londres, pero claro está, ya no bajo el nombre de Ken Hill, sino de Webber. Aquí es donde entra este cabroncete pero gran compositor. 
Andrew Lloyd Webber era y es un compositor de musicales británico, por lo que no es de extrañar que él fuese un día al teatro a ver la obra de Hill. Quizás quedó maravillado con lo que vio, así que dijo: pues yo también quiero y comienza a llevar a cabo su versión. 

Un fun fact es que Webber quiso tener colaboración con Ken Hill, pero se negó, por lo que podemos tomar esto como, quizás una pequeña venganza por su nombre.

En 1986, Webber saca al mundo su versión del musical. ¿Qué pasa entonces? ¿Conviven sin problemas ambas versiones de los musicales? Pues no. Porque si convivieran en perfecta armonía, también sería conocida la obra de Hill y no habría quedado en un olvido. Webber comienza a ganar terreno en su musical, así que en 1991, el musical de Ken Hill ya es humo, teniendo así una caída desastroso. Actualmente, podéis encontrar en Asia muchas representaciones de este musical, las cuales llevan representando desde 2004. Una de las versiones que más me gusta os la dejaré al final para que le echéis un vistazo si os interesa. 

Yo soy una fan incondicional de todo aquello que tenga que ver con El Fantasma de la Ópera. Cualquiera de mis conocidos siempre se va a acordar de mi cuando vea algo referido a esto. De hecho, mi adaptación cinematográfica de la novela, es la de Gerard Butler (que es la adaptación del musical de Webber al cine), porque fue la primera que vi y me encantó. Pero yo he escuchado el musical de Hill y es mucho más interesante y precioso que el de Webber. 

Así como dato, que seguramente mucha gente ya sepa: hay una adaptación con Charles Dance (que hace de Erik), muy muy bonita y más fiel al libro (al menos por la parte de Christine). Hay otras versiones en las que el fantasma sí es muy sanguinario (como en el libro o más). Si no caéis ahora en quién es Charles Dance os digo un ejemplo: Tywin Lannister en Juego de Tronos. 

  • 𝐀𝐃𝐀𝐏𝐓𝐀𝐂𝐈𝐎𝐍𝐄𝐒 𝐀𝐋 𝐂𝐈𝐍𝐄
El Fantasma de la Ópera, como novela, salió a la luz en 1910. En 1925 ya contaba con su primera adaptación cinematográfica. Era una adaptación muda, en blanco y negro y, en vez de ser todo desdichas amorosas, era de terror. Esta versión daba miedo debido al aspecto del actor que encarnaba al Fantasma, Erik. Lon Chaney se hacía él mismo el maquillaje, cosa que se llevó en secreto hasta que la película no vio la luz. El hecho de que se tratase de un maquillaje horrendo fue intencionado por el actor. (No iba mal encaminado, pues en el libro se nos describe a Erik como un ser sin nariz, con un rostro cadavérico). Es, quizás, una de las caras más famosas que existen en el mundo, en cuanto hablas de El Fantasma de la Ópera, es muy normal que el Erik de Chaney sea de los primeros que se te vienen a la mente.

A raíz de aquí, empezaron a salir adaptaciones. Personalmente, la que más miedo me dio fue una de 1989. Recuerdo que vi los primeros 20 minutos y fue horrible (claro, que tenía 6 años)  y como para no, mirad el aspecto de Erik: 

Tú ves este aspecto, en una película que mezcla un poco la magia, aunque en el libro se nos dejaba en claro que el personaje de Erik era mago, arquitecto, compositor, músico...vamos, un partido si no fuese un desquiciado mental. 

Aquí es donde os digo que es normal que mi yo de 6 años prefiriese antes la versión de Gerard Butler porque era más guapo. Y porque el vestuario de La muerte roja es increíble. 

Avanzando un poco más en el tiempo, la última versión que se hizo (y diría versión entre muchas comillas, más bien cogen la idea) fue en 2011 con Un monstruo en París una película de animación donde usan la figura del fantasma y la llevan a una mosca gigante que canta. 
Un dato interesante de esta película es que la mujer que le da voz a la protagonista, al menos en los momentos en los que cantan, es Vanessa Paradis, la ex mujer de Johnny Depp. 

Para ir terminando, sé que os estáis preguntando qué tiene que ver todo esto con las versiones asiáticas que he mencionado antes. Pues nada en especial, que es una gran adaptación, cogida del primer musical realizado. Y que el fantasma de la ópera es una gran novela, y Webber es un copión. 

A continuación, os dejo el enlace que os comenté. Es el epílogo de la adaptación de Ken Hill. A mí, personalmente, me parece preciosa. 

También os dejo un vídeo de una de las adaptaciones asiáticas, en este caso, japonesa. Es de una adaptación de Arthur Kopit (sí, otro musical) que se llama Phantom de 1991.
El compositor es Maury Yeston, que tremendo besazo por esa banda sonora que pone los pelos de punta.

Para la mini serie de 1990, protagonizada por Charles Dance, quisieron usar las canciones del musical de Hills, pero este les dijo que no, así que tuvieron que adaptarlo. D
e hecho, hay una escena, la misma que en el vídeo, donde Charles Dance también llora al quitarse la máscara y ver que Christine se desmaya al ver su verdadero rostro.


En fin, espero que os haya gustado este hilo y que, a partir de ahora le deis una oportunidad a los musicales. El Fantasma de la Ópera es uno de los mejores que hay. Podría hacer otro post con curiosidades de algún otro, pero necesitaría bastante tiempo de documentación, un tiempo del que ahora carezco, así que de momento, os tendréis que conformar con esto. Así que, como diría el Ángel de la Música:

¡Cantad para mi!


Nos vemos la próxima vez. Estaré encantada de desvariarte con lo que leas. 

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